El alumno que se enamora de profesor. La monja que se enamora del cura. La niña que se enamora del padre. El mejor amigo que se enamora de la mejor amiga. La secretaria que se enamora del jefe. El río que se enamora del mar. El sol que se enamora de la luna. ¿Porque nos enamoramos siempre de justo quien no debemos? ¿Donde esta el límite entre un amor nada mas que de aprecio, de admiración a la verdadera sensación de amor, amor de amantes?
De pequeña alguien me contó que siempre tendré una ángel de la guarda y que cuando sienta que le necesito en persona se manifestaría en carne y hueso. Tardé pero me dí cuenta de que mi ángel había aparecido, de que estaba en mi vida y que me había echo volver a ser esa persona que se había perdido por el camino mientras creía madurar. La verdad es que es tal y como siempre le imaginé. Aunque él diga que no hay perfección posible porque los humanos somos seres imperfectos y esté de acuerdo con su teoría puesto que solo Dios es perfecto, pero él, el es perfecto para mi, me hace crecer y me ha echo ser como quiero ser.
El padre de todos me lo envió, lo puso frente a mi, en mi camino, y él supo ver quien era, mientras todos miraban nada mas que mi fachada él fue capaz de mirar más allá de mi apariencia y creo que vio a una niña asustada y perdida. Me cuida. Me entiende y solo él sabe lo que pienso. Desde que apareció todo cambió, siempre sabe lo que debe decirme. Le quiero, le quiero y no se hasta que punto... Desde que me acerqué a él que me repito siempre que quiero construir una vida con él, de broma en principio claro, aunque de la broma se hizo la realidad... Ahora algo me hace sentir que le pierdo que se escapa de mis manos y tengo miedo, miedo a volver a perderme y no saber encontrarme esta vez sola.
You came into my life sent from above